QUIBDÓ — A más de dos semanas del sismo de magnitud 7,4 con epicentro en el departamento del Chocó, la molestia y la indignación crecen entre los líderes comunitarios, voceros indígenas y presidentes de Juntas de Acción Comunal en Quibdó y municipios ribereños.Representantes locales denunciaron que las medidas anunciadas por el Gobierno Nacional han sido más "titulares evasivos" que soluciones contundentes sobre el terreno.Puntos centrales del reclamo y de las denuncias:
- Falta de ayudas efectivas en barrios y zonas rurales: Pese a las visitas oficiales de delegaciones del nivel central, líderes comunitarios como la dirigencia comunal del barrio Medrano y voceros en Quibdó reportan que la asistencia alimentaria y los materiales de reconstrucción aún no se materializan, obligando a las familias a sostener ollas comunitarias para subsistir.
- Comunidades indígenas a la intemperie y desarticulación: Representantes de los pueblos Embera del Chocó señalaron que cientos de familias en zonas apartadas no han sido censadas ni han recibido kits humanitarios, denunciando retrasos críticos en la atención por la falta de coordinación entre las entidades nacionales y los gobiernos locales.
- Evasivas sobre la reconstrucción y presupuesto: Voceros sociales criticaron que las respuestas del Gobierno Central se centren en promesas de tramitación fiduciaria y anuncios de visitas institucionales, sin definir partidas claras, giros inmediatos o un cronograma concreto para resolver el déficit de vivienda y la reparación de infraestructura destruida.
- Doble emergencia por presencia armada: Líderes de la subregión del San Juan alertaron que la respuesta estatal ha omitido el impacto del orden público, ya que los enfrentamientos entre grupos armados ilegales han bloqueado el paso de las pocas comisiones de rescate y auxilio dirigidas a las veredas afectadas.
"Históricamente hemos estado en el olvido y hoy sentimos que la historia se repite. Necesitamos hechos concretos, materiales y recursos en el territorio, no anuncios de escritorio ni discursos evasivos mientras la gente duerme entre los escombros", enfatizaron voceros comunitarios de la región.