
BOGOTÁ — A pocos días de que se instale oficialmente el nuevo Congreso de la República, las principales fuerzas políticas del país han terminado de destrabar los acuerdos para definir quiénes llevarán las riendas del poder legislativo durante el primer año constitucional (2026-2027).En medio de agudas tensiones entre el partido del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y el uribismo, las mayorías se han decantado por figuras de los partidos tradicionales, quienes asumirán el reto de liderar un Capitolio fuertemente polarizado.
En la cámara alta, la balanza se ha inclinado de manera contundente a favor del senador del Partido de la U, Alfredo Deluque. Su candidatura ha tomado una fuerza decisiva tras recibir el guiño directo del mandatario electo, Abelardo de la Espriella.
Por el lado de la Cámara de Representantes, el pulso por el primer año de legislatura fue ganado de forma contundente por el Partido Conservador. El elegido para ocupar el segundo cargo más importante del legislativo es el representante cordobés Nicolás Barguil.
El panorama: Con Deluque en el Senado y Barguil en la Cámara, la administración de Abelardo de la Espriella entrega las presidencias del Congreso a los partidos tradicionales y de centro para intentar neutralizar el contrapeso que pretende ejercer la robusta bancada de oposición del Pacto Histórico.
